domingo, 29 de enero de 2017

PRONUNCIAMIENTO A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA











PRONUNCIAMIENTO

La Agrupación Universitaria Riva – Agüero (AURA), ante el último artículo de opinión de la docente Paula Siverino aparecido en el portal “altavoz.pe”[1], desea manifestar públicamente lo siguiente:

1.     Exhortamos nuevamente a los alumnos, profesores, egresados y trabajadores de la comunidad PUCP, a mantener un debate alturado, propio del espacio universitario  en el que convivimos.


Como institución universitaria rechazamos que la oportunidad para presentar ideas en discusión sea un motivo para agredir a quienes no comparten una misma posición. Con ello, se desnaturaliza el propósito inicial de un debate y se merma la vocación de diálogo inherente no solo a un ambiente universitario, sino también a un Estado democrático. Es por tal razón que mostramos nuestra indignación ante las ridiculizaciones y descalificaciones a las que recurre la docente de la PUCP, Paula Siverino, al referirse a nuestra asociación y  a las ideas que presentamos.

La actitud y modo de proceder de la docente Siverino confirman, ante la comunidad universitaria y la sociedad en su conjunto, lo que como asociación universitaria hemos denunciado en reiteradas ocasiones: el componente totalitario de la ideología de género que no admite disidencia alguna. Ese, lamentablemente, es el ambiente que las autoridades de la PUCP aún promueven o permiten, convirtiendo a nuestro centro de estudios en el primer difusor de la ideología de género al interior de la educación superior peruana y haciendo vigente la plena contradicción que existe entre la actuación institucional, y la identidad católica y personalidad canónica que dice proferir.


Creemos que los calificativos no merecen mayor respuesta, ya que no suman a la construcción de un ambiente universitario plural. Por ello, dejando de lado los recursos poco académicos a los que acude la docente Siverino, responderemos a los cuestionamientos que hace sobre nuestras críticas a la ideología de género y su difusión en la PUCP.


 2.     A la fecha no existe investigación científica que valide de manera definitiva los postulados de la ideología de género (o “enfoque de género”,  como se denominan en la PUCP), sino todo lo contrario.

La situación actual corresponde a la falta de consenso científico sobre los postulados de la ideología de género, lo que resulta evidente en diversos pronunciamientos científicos y académicos disidentes a la postura política que sostiene la docente Siverino[2].

También debe señalarse que Naciones Unidas no es una organización científica ni académica, sino que es un organismo internacional de naturaleza política, cuyas posturas se derivan de las luchas de poder que suceden en el plano internacional. Por tal motivo, no existe coherencia ni sentido académico en pretender que una postura de Naciones Unidas deba ser asumida institucionalmente por nuestra universidad y, menos aún, por el Estado peruano.

3.      Los postulados de la ideología de género son abiertamente contrarios a la visión cristiana del hombre, que se sustenta en la complementariedad de la fe y la razón. Esta complementariedad forma parte inherente de la identidad de cualquier institución educativa católica.


La enseñanza dogmática de la ideología de género en la PUCP es contraria con su ser católica y pontificia, la cual ha sido reafirmada con la última adecuación estatutaria aprobada por la Asamblea Universitaria en coordinación con autoridades de la Santa Sede.

Siendo así, los señalamientos de la docente Siverino sobre este punto corresponden a dos alternativas: 1.  Un desconocimiento total tanto de la identidad católica de la PUCP y sus implicancias, así como de la visión humanista cristiana que debe orientar su trabajo académico institucional o 2. Una declaración hecha con la intención deliberada de confundir a la comunidad universitaria haciendo una interpretación particular y antojadiza de la misericordia y la caridad cristiana.

La postura institucional de la Iglesia Católica ha sido manifestada desde hace muchos años. Así, por ejemplo, para el caso de la homosexualidad, se tiene la “Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales”  emitida por la Congregación de la Doctrina de la Fe en 1986,  y en la que se “deplora con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas” (n. 10) señalando que, sin embargo, “la justa reacción a las injusticias cometidas contra las personas homosexuales de ningún modo puede llevar a la afirmación de que la condición homosexual no sea desordenada” (n. 10).

Conviene recordar que la Iglesia Católica y sus pastores son los que pública y reiteradamente han manifestado –en conjunto con el resto de los padres de familia y la sociedad- su preocupación frente a estas materias, como hace pocos días hicieron los obispos miembros de la Conferencia Episcopal Peruana, en coincidencia con otras conferencias episcopales en el mundo, a través de un comunicado público[3].

Ante esto, se hace necesario pedirle a la docente Siverino que aclare su postura: ¿conoce la postura de la Iglesia Católica frente a la homosexualidad o tiene una intención deliberada de confundir a la comunidad universitaria con citas aisladas y antojadizas?

 4.     Reafirmamos el carácter pseudo científico de la ideología de género o “enfoque de género”, y por ello señalamos que niega la naturaleza biológica de la persona humana.


Lo que señala sobre este punto la docente Siverino es el fundamento por el cual el Estado no debe ser permeado por esta radical y particular visión de la sociedad, dado que la ley no puede hacer diferencias ahí donde la naturaleza no las establece. Lo contrario, la subjetivación de la naturaleza e identidad de la persona humana, ha sido el fundamento de los regímenes totalitarios del siglo XX, por lo que nos sorprende y preocupa que esta postura sea defendida por una docente de nuestra casa de estudios.

 5.     La modernidad se funda en el propósito  de reducir la esfera espiritual de la persona humana a la conciencia individual. De ahí que surge la intención de reducir la visión cristiana sobre la persona humana, los cuerpos intermedios, el Estado, entre otros, a la etiqueta de “fundamentalismo religioso”, negando así la naturaleza espiritual del hombre sobre el que se funda incluso el Derecho Humano a la Libertad Religiosa.


 Por ello, debemos rechazar la homologación que hace la docente Siverino entre la religión católica y la ideología de género. Es nuestra responsabilidad intelectual señalar que su equivocado fundamento corresponde a versiones más radicalizadas y contemporáneas de la modernidad, ya que la negación de la naturaleza espiritual de la persona humana ha ido de la mano de la bandera de que el Estado, que se configura desde esta óptica por medio de los resultados de la lucha y la contingencia sociopolítica, invada y modele la conciencia y la interioridad de los ciudadanos. Esto, nuevamente, corresponde a una visión totalitaria del Estado y la sociedad.

 6.     La Iglesia Católica siempre ha defendido la igualdad del hombre y la mujer, en tanto ambos son portadores de la misma dignidad como personas. Esta igualdad conlleva a un trato igual en aquellas condiciones en las que son iguales y dar un trato diferente en aquellas categorías o situaciones naturalmente diferenciadas. Esto no es discriminación, es diferenciación, y se aplica en legislaciones y políticas públicas para atención de, por ejemplo, personas de tercera edad, mujeres gestantes, menores de edad, entre otras.


Siendo esto así, lo propuesto por la docente Siverino es la anulación de las diferencias naturales de la persona humana, lo que se corresponde con el “igualitarismo” que anula la libertad y la justicia. Esa visión política particular, la tesis del igualitarismo defendido por la docente Siverino, es el que dogmática y radicalmente se enseña en la PUCP.

Por ello consideramos que las libertades académicas no están garantizadas actualmente en la PUCP. No se permite un debate científico, sincero y amplio al interior de la comunidad universitaria, sino que a la menor disidencia surgen respuestas como las de la docente Paula Siverino.

Finalmente, lamentamos este episodio en el que una docente de la PUCP intenta reducir y ridiculizar a miembros de la comunidad universitaria por disentir respecto del “enfoque de género”. La discriminación, basada en la no aceptación ni tolerancia de la existencia de una visión cristiana del hombre y de la sociedad en el espacio público, además de las lógicas conceptuales totalitarias evidenciadas en este amplio pero necesario comunicado, son una muestra de la incompatibilidad de la ideología de género u “enfoque de género” con los principios más fundamentales del sistema democrático de gobierno tanto de la universidad como de la Nación peruana.

AURA, consciente del fin fundacional de nuestra casa de estudios como entidad católica, traslada estas apremiantes preocupaciones al interior del claustro universitario, donde -paradójicamente- no solo son ignoradas, sino también denostadas por miembros como la docente Siverino. Si la PUCP desea honrar su reciente compromiso con la Santa Sede, expresado en el nuevo Estatuto, actitudes y procederes como los expuestos, lejos de contribuir con tal propósito, desdicen la seriedad académica y credibilidad institucional que una universidad católica debería proyectar de cara a su primer centenario.

Como católicos y miembros de la comunidad universitaria, lamentamos que nuestra Pontificia Universidad Católica del Perú rechace su identidad y misión educativa católica para convertirse en un centro de adoctrinamiento y propaganda de la ideología de género en la sociedad peruana.

Pando, 29 de enero de 2017





[2]Nadie nace con género. Todo ser humano nace con sexo biológico. El de género (la toma de conciencia y el sentirse masculino o femenino) es un concepto sociológico y psicológico, no una objetividad biológica.” Cita tomada del Pronunciamiento del Colegio Americano de Pediatras, sobre como la Ideología de Género perjudica a los niños  (link web: http://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-%20statements/gender-ideology-harms-children)
“Si bien hay quien pueda tener la impresión de que la orientación sexual es un rasgo biológico innato y determinado en los seres humanos (es decir, que ya seamos heterosexuales, homosexuales o bisexuales, hemos “nacido así”), las pruebas científicas que sostienen esa visión son insuficientes.” Cita tomada del Informe Especial “Sexualidad y Género” de la Revista Americana The New Atlantis (link web: http://www.thenewatlantis.com/publications/primera-parte-orientacion-sexual-sexuality-and-gender)

martes, 24 de enero de 2017

PRONUNCIAMIENTO A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA









PRONUNCIAMIENTO A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

La Agrupación Universitaria Riva - Agüero (AURA), que congrega a diversos miembros de nuestra comunidad universitaria, entre estudiantes, docentes y egresados, ante las últimas manifestaciones de la Federación de Estudiantes de la PUCP (FEPUC) sobre la llamada "Reforma Trans", expresa lo siguiente:

1.        El llamado "enfoque o perspectiva de género" corresponde a una radical y pseudo corriente académica que niega cualquier fundamento natural o biológico en la persona humana, llegando a considerar su naturaleza sexuada como accidental. Su enseñanza dogmática en nuestra casa de estudios por medio de su "enfoque transversal" en distintas materias de la malla curricular y de su decidida propagación a través de la "Maestría de Género", constituye una grosera contradicción con la identidad católica que se dice respetar (identidad que, por cierto, se encuentra expresada en el último estatuto aprobado por la Asamblea Universitaria en coordinación con autoridades de la Santa Sede).

2.      Esta posición institucional dogmática de la PUCP respecto de la "perspectiva de género" ha imposibilitado un real debate académico en nuestro centro de estudios sobre la sexualidad humana. A la fecha, solo existe una posición ideologizada y radical que ha mermado las libertades académicas y viene convirtiendo a la PUCP, más que en un centro de debate científico y plural, en un centro de adoctrinamiento del llamado "enfoque de género".

3.           Es necesario señalar que lo que en la comunidad universitaria se denomina “enfoque o perspectiva de género” es solo una forma de nombrar “académicamente” a la Ideología de Género, la cual sostiene que las diferencias entre el hombre y la mujer, a pesar de sus  marcadas diferencias anatómicas/biológicas, no corresponden a una naturaleza fija, sino que son construcciones meramente culturales y convencionales, hechas según los roles y estereotipos que la sociedad asigna a los sexos.

4.         Prueba de ello es la reciente "ReformaTrans" (postura que atenta contra la identidad católica de nuestro centro de estudios y contra su naturaleza científica educativa), la cual es promovida por los miembros de la FEPUC y por  alumnos de esta casa de estudios que hoy sustentan esta iniciativa bajo las categorías de "género" que aprendieron en ella. Al manifestar la existencia de una "Coordinación de Género" en la Mesa Directiva FEPUC, este organismo se aleja de las demandas y preocupaciones de todos los estudiantes y, más bien, reduce su labor al activismo político de un sector radical de la comunidad universitaria.  

5.           La  existencia de alguna mayoría en la comunidad universitaria que, potencialmente, apoye los postulados radicales del "enfoque de género" no pueden traducirse en la imposición de esta a toda la comunidad universitaria estudiantil que se dice representar. Hacerlo solo significa el aprovechamiento de los medios procedimentales de la democracia -en específico del principio de mayoría- para silenciar, discriminar e invisibilizar a un sector de estudiantes que merece ser representado y considerado en el debate universitario sobre estas materias.

6.            Esto evidencia que el denominado y radical "enfoque de género" es incompatible con los principios que sostienen el sistema democrático de gobierno, del gremio universitario, de la universidad y la sociedad misma. Reducir las posturas contrarias a esta visión ideologizada de la persona humana y de la sociedad a "posturas religiosas" o "fundamentalistas" son actos contrarios a un espacio público universitario en el que prima la pluralidad, la libertad y la deliberación científica.

7.       Hacemos un llamado a la comunidad universitaria a mantener un debate alturado, propio de ambientes universitarios, respetando la dignidad de cada persona y centrándonos en el intercambio de ideas y argumentos.

8.         Por lo expuesto, denunciamos que la FEPUC haya desvirtuado sus propios fines y excluya a un sector de estudiantes que dice y debe representar. Exhortamos a la comunidad universitaria, y especialmente a los órganos de gobierno de la universidad (Asamblea Universitaria y Consejo Universitario), a realizar sesiones abiertas y reales debates científicos sobre esta materia, dada la potencial afectación de derechos fundamentales como los de libertad de conciencia, educativa, religiosa, de expresión y de el de no discriminación que conllevaría aprobar la denominada "Reforma Trans".

Nuestra organización se muestra abierta y dispuesta a intervenir en debates científicos recomendando la participación de especialistas en la materia de las diversas áreas académicas (tales como el Derecho, la Medicina, la Psicología, entre otras).
  


Pando, 24 de enero de 2017.