domingo, 29 de noviembre de 2015

El mito de la psicología “progre”: Evaluación de los eventos que afectaron drásticamente las organizaciones de psicólogos y psiquiatras en Estados Unidos

Por Ronald Francisco Oropeza Maguiña

Imagen de Mathew2262 Blog
Durante muchos años, los movimientos progay y proaborto han influido en muchas áreas de la sociedad, siendo una de ellas las ciencias de la mente. En el auge de esta nueva filosofía, supuestamente “progresista”, llama la atención el apoyo de ciertas escuelas de psicología y psiquiatría que consideran a la homosexualidad o transexualidad como actos comunes, o incluso organizaciones que catalogan la abstinencia de relaciones sexuales como algo “antinatural”.
Si bien estos mismos movimientos suelen señalar que este apoyo proviene generalmente de asociaciones médicas, la realidad es que existen distintas organizaciones de psicología y medicina que aún mantienen cierta oposición al lobby gay. Históricamente, fueron dos organizaciones bien conocidas en Estados Unidos las cuales empezaron la promoción de la homosexualidad en base a la presión política.

La primera a referirnos es la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (American Psychiatric Association, APA) fundada en 1844. Es la organización de psiquiatras más grande de Estados Unidos, así como la creadora del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM), literatura que enumera una gran cantidad de tratamientos posibles para diversos desórdenes mentales. (1)

Este manual, sin embargo, no está exento de polémica. En el año 1973 se causó un revuelo debido a que, en base a una votación aprobada por el 58% de los miembros de esta asociación, se decidió eliminar la homosexualidad del catálogo de desórdenes mentales y, dos años más tarde, excluirla de cualquier tipo de trastorno mental. Así también, en el año 2013 y en el reciente quinto volumen del DSM, el APA ha sido criticado por incluir a la pedofilia como orientación sexual normal, e incluso tener la osadía de clasificarla como desorden mental solo cuando la persona comete el acto pedófilo y no cuando está predispuesta a hacerlo(2, 3, 4, 5). En lo que respecta al aborto, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría  se niega a reconocer que exista algún síndrome postaborto; inclusive algunos de sus miembros afirmaron que no existe algún efecto negativo o anómalo posterior a uno. (6, 7, 8)

La segunda organización es la Asociación Estadounidense de Psicología (American Psychological Association, también “APA”). Fundada en 1892, es la organización más grande de psicólogos en Estados Unidos. En 1975, en base a las presiones de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, el APA dio por establecido que la homosexualidad ya no sería catalogada como desorden mental. Esta medida se hizo más palpable cuando en el año 2009 la organización publicó el libro “Appropriate Therapeutic Responses to Sexual Orientation”, en la que públicamente prohibió a sus miembros realizar cualquier esfuerzo de terapias de reorientación sexual de transexuales, bisexuales y homosexuales por considerarlo insatisfactorio, independientemente de que existan algunos resultados positivos. (9, 10, 11) En lo que respecta al aborto, el APA también se ha negado a reconocer que exista algún daño psicológico luego del aborto, e incluso ha creado una comitiva -la Task Force on Mental Health and Abortion”- para defender esta postura. (12)

Como podemos observar, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría aprobó quitar la homosexualidad de su Manual de Trastornos no por algún estudio decisivo o método de análisis científico, sino por votación popular, considerando la verdad a voto de urna como si de una decisión política se tratara. Del mismo modo, la tiranía contra la investigación se plasma con la prohibición de los miembros de la Asociación Estadounidense de Psicología de hacer experimentos y pruebas para analizar si es factible revertir o controlar ciertas conductas como la homosexualidad o el transexualismo. 

Ante estos eventos debe considerarse que si bien algunos aspectos de la psicología y psiquiatría emplean estudios científicos in facto, la interpretación de estos estudios dentro de la rama técnica puede llegar a resultados totalmente contradictorios. Si bien la Ciencia permite entender cómo funcionan ciertos eventos, llamar “ciencia” a aspectos que han sido aprobados por votaciones o presión política de ciertos grupos constituye una mentira que hasta el día de hoy se sigue repitiendo en los pasillos de ciertas organizaciones.

Referencias:
(1)About APA & Psychiatry, sitio web oficial de la American Psychiatric Association, revisado el 25 de Julio de 2015 (http://www.psychiatry.org/about-apa--psychiatry).
(2)Rubinstein G., The decision to remove homosexuality from the DSM: twenty years later, American Journal of  Psychotherapy, 1995 Summer;49(3):416-27.
(3)Gilan Gertz, Pedophilia and the American Psychiatric Association: Mental Illness vs. Aberration, November 17, 2013.
(4)Hunter Stuart, Not All Pedophiles Have Mental Disorder, American Psychiatric Association Says In New DSM, 11 de Enero 2013.
(5)Allen Frances, Opening Pandoras Box: The 19 Worst Suggestions For DSM5, Psychiatric Times. Vol. No. Febrero 11, 2010.
(6)Steven Erlert, “American Psychiatric Association Continues Denying Abortion’s Mental Health Risks”,  LifeNews.com, agosto 24, 2009 (http://www.lifenews.com/2009/08/24/nat-5389/)
(7)M.D Nada Logan Stotland, Abortion Trauma: The Myth, The Huffington Post, 30 de octubre del 2010. (http://www.huffingtonpost.com/nada-logan-stotland-md-mph/abortion-trauma-syndrome-_b_776342.html)
(8)Nada Logan Stotland, MD, “Women and Abortion: The Psychiatrist's Role”, Psychiatric Times, Julio 2 del 2013 (http://www.psychiatrictimes.com/trauma-and-violence/women-and-abortion).
(9)About APA, sitio web oficial de la American Psychological Association, revisado el 25 de Julio de 2015  (http://www.apa.org/about/).
(10)Spitzer, R. L. (1981). "The diagnostic status of homosexuality in DSM-III: a reformulation of the issues". American Journal of Psychiatry 138 (2): 210–15.
(11)PsyD Judith M. Glassgold, PhD Chair Lee Beckstead, MD Jack Drescher, PhD Beverly Greene, PhD Robin Lin Miller, PhD Roger L. Worthington, PhD Clinton W. Anderson, “Appropriate Therapeutic Responses to Sexual Orientation”, Agosto 2009.
(12)American Psychological Association, “APA Task Force Finds Single Abortion Not a Threat to Women's Mental Health”, Agosto 12 del 2008 (http://www.apa.org/news/press/releases/2008/08/single-abortion.aspx)