jueves, 18 de junio de 2015

¡LA IGNORANCIA ES ATREVIDA, CONGRESISTA EGUREN!

Sí, congresista, ¡LA IGNORANCIA ES ATREVIDA! Lo debe haber comprobado usted mismo al recibir en estos días las más virulentas diatribas de quienes le han restregado en la cara –por decirlo del modo más sereno- que no es cierto lo afirmado en torno a la reducida tasa de embarazos que resultan de una violación sexual callejera. Es verdad que no fue atinado en cuanto a sus formas (cualquiera que lo escuchase podría pensar que el mensaje fue el siguiente: “no apoyo la despenalización del aborto por violación pues al fin y al cabo la probabilidad de que las mujeres salgan embarazadas es casi nula”), ni en cuanto a la oportunidad (inmediatamente después de la acalorada discusión sobre la materia en la Comisión de Constitución), pero lo dicho en cuanto al fondo del asunto no ha sido un disparate[1] y, en honor a la verdad, me he visto obligado a escribir estas líneas.

Entiéndase claramente que cuando me refiero al fondo del asunto, aludo al menor porcentaje de embarazo existente luego de una violación, no a sus causas[2], que creo, congresista, no debió abordar si no dominaba adecuadamente la materia. La ligereza de sus explicaciones en cuanto a la eyaculación del violador y a la lubricación o estrés de la víctima, sin mostrar prueba de por medio, contribuyó decisivamente a la mofa pública y a achacársele que no guardaba usted respeto ni sensibilidad ante el drama de muchas mujeres que sufren a causa de un evento como este.  

Entiendo que ya pidió disculpas públicas si alguien se sintió ofendido por su modo de expresarse[3], en buena hora. No pretendo hoy ser su escudero en lo más mínimo , pero cuando se aprecia tanta burla y encono en las redes sociales, buscándose destruir a un personaje y de paso -para los promotores del aborto, quizás el más importante aprovechar la ocasión para deslegitimar públicamente la causa provida, no me queda otra cosa más que pronunciarme al respecto. A los que sin mala fe, por desconocimiento, le han dado cuerda a la avalancha de críticas, en fin, todos nos podemos equivocar. Pero a los conocidos activistas (Patricia Del Río, Marco Sifuentes, Ricardo Milla, Vero Ferrari, entre otros) y ONG abortistas (Promsex, Flora Tristán, Demus, Manuela Ramos y demás), que sacan jugo a su traspié para ir matando a cada uno de los legisladores que archivaron el reciente proyecto de ley sobre la materia en la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, es adecuado responderles.

Varios de ellos son los mismos de siempre, desde los que lindan –por decirlo del modo más respetuoso- con la estupidez[4] (nadie se me exalte ni se me ponga sabroso, “estupidez”: “torpeza notable en comprender las cosas” de acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española) hasta los más decentes[5], pero que de igual manera yerran, según intentaremos demostrarlo. A los primeros los ignoraremos ya que solo atinan a decir lo mismo de siempre: que el trasfondo radicaría en querer meter la biblia bajo las sábanas (Juan Carlos Tafur[6]), que el mensaje dado significaría decir “que anden y violen a las mujeres” (Marisa Glave[7]), entre otros desatinos. A los segundos sí les prestaremos atención, justamente, para responder a sus inquietudes respecto al fondo del asunto: si es verdad que la tasa de embarazos por una violación es reducida o no.

Fíjense que no estamos discutiendo aquí si somos o no un país con alta tasa de violaciones, o si todas las violaciones llegan a denunciarse (por tanto, el libro que tanto citan de Jaris Mujica[8] no es útil en este caso), sino si la tasa de embarazos en las violaciones sexuales –con la información que se encuentre disponible al respecto- es alta o reducida. Ahora bien, tampoco debe entenderse que abordar este asunto significa que “dado que hay pocos embarazos, no es necesario despenalizar el aborto” (de hecho, las feministas proaborto son las que desean reducir la discusión sobre este tema a la afirmación o negación de esta declaración). Las razones para rechazar este proyecto de ley sobran y creo que en buena parte se resumieron en el debate que pude presenciar hace tres semanas en la PUCP, organizado por la agrupación AURA, a la cual he pedido publique este artículo.

Los indignados blogueros y comentaristas han citado básicamente el libro de Jaris Mujica (descartado ya líneas arriba), así como también a los médicos entrevistados Luis Távara[9], José Pacheco Romero[10], Alfredo Celis López[11], Napoleón Paredes[12], Janet Marchena[13] y a Enrique Flint[14]. Muy bien, desmenucemos cada una de aquellas declaraciones encontradas en la web. Luis Távara declara que según estudios de la Organización Mundial de la Salud el porcentaje de embarazos fluctúa entre el 10% y 30%, pero no aporta evidencia directa en sí (sus entrevistadores solo copian un enlace electrónico para acceder a la compra de un artículo escrito por este[15], pero no citan la fuente directa de la información, es decir, los estudios de la OMS). No obstante, reconoce que hay estudios que sitúan este porcentaje solo en un 5%[16]; es decir, admite que sí hay sustento científico para sostener la existencia de un bajo porcentaje de embarazos producidos luego de una violación.

El médico José Pacheco señaló: “Las razones mentales podrían eventualmente alterar la posibilidad de gestar, pero es una suposición que estoy haciendo. No es que esto esté estudiado científicamente. Bueno, a lo mejor hay, pero no la he leído. Creo que la probabilidad [de embarazo] es muy similar”. En resumidas cuentas, se refiere a una potencial causa que haría que la tasa de embarazos luego de una violación sea reducida. Sin embargo, no estamos buscando posibles causas en esta oportunidad, sino saber si es verdad o no que dicho porcentaje de embarazos es menor. De modo distinto, el médico Alfredo Celis se refirió a lo equivocado que resulta señalar como causas de una baja tasa de embarazos lo referente a la eyaculación del violador o la lubricación vaginal de la víctima, para afirmar luego que “las mujeres son violadas y quedan embarazadas”. No lo dudamos. Lo que queremos determinar es en qué porcentaje, pero lamentablemente no se expone públicamente la evidencia. Por su parte, Janet Marchena dijo que si bien una mujer es sometida a un cuadro de estrés durante una violación, ello no genera una respuesta inhibitoria del embarazo. Una vez más, nos quedamos en las causas y no en el asunto de fondo. Napoleón Paredes sentenció que “el embarazo por violación existe y en un alto porcentaje en la violación producto de una situación extrema”; de acuerdo a lo citado por el Diario El Comercio, el porcentaje bordearía el 20%. Por último, el médico Enrique Flint dijo que “una mujer violada tiene la misma chance de salir embarazada que cualquier mujer que tenga una relación consentida”, pasando luego a abordar las causas aludidas por Eguren sobre el estrés y lubricación de la víctima.

Perfecto, si bien respetables, los médicos entrevistados solo dan declaraciones, pero no presentan ni mencionan la evidencia que les sirve de base. Comprendo por buena fe que deberíamos creer que lo que señalan es en base a la información revisada de manera previa, pero si sobre datos científicos estamos discutiendo, la sola declaración –por más médicos respetados que podrían ser- no basta. Lo señalo, en primer lugar, porque también es posible juntar a un cuerpo médico importante que señale en los medios -como ya ha sucedido- que la vida no comienza con la concepción, a pesar del abrumador acervo científico probatorio que demuestra lo contrario; en segundo lugar, porque existe data que afirma exactamente lo opuesto a lo dicho por ellos.

Hemos citado recientemente el estudio de Holmes de 1996 que sitúa la tasa nacional (EE.UU.) de embarazos seguidos de una violación en solo un 5%. Uno posterior fue el estudio de Stewart[17] del año 2000, en el que se establece que de un cálculo de 333,000 violaciones registradas en 1998, se produjeron unos 25,000 embarazos, esto es aproximadamente el 7.5% del total. Por su parte, una de las principales redes de ayuda contra el asalto sexual en los Estados Unidos (Rape, Abuse, Incest National Network[18], RAINN por sus siglas en inglés) estableció que, de acuerdo al National Crime Victimization Survey del Departamento de Justicia del país en el año 2012, la tasa de embarazos seguida de una violación alcanzaba el 5%, cantidad que podía subir o bajar según algunos aspectos allí señalados (por ejemplo, si la víctima había utilizado algún método anticonceptivo, si el victimario había usado un preservativo, entre otros).

Otro autor, David Reardon[19] del Elliot Institute, da cuenta en su libro Aborted Women, Silent no more de un 0.6% de embarazos en 1290 víctimas de violación[20]. Pero como se trataría de alguien con convicciones cristianas, ya salió por allí un intolerante[21] que se rasga las vestiduras y que desmerece cualquier aporte hecho por un investigador con postura provida. Según esta aproximación, uno no tendría que contar con una creencia religiosa ni con una posición favorable a la vida para ser considerado “objetivo” en cuanto a la información que brinda, ejemplar modelo de objetividad de este bloguero (fíjense que si adoptásemos un criterio parecido, no deberíamos tomar en cuenta las declaraciones de los médicos Távara, Celis ni Pacheco, conocidos por su trabajo en pro del aborto[22], pero prosigamos con los datos en sí).

En su momento, el Guttmacher Institute, una institución que provee a las feministas de género peruanas–entre otros- los estimados de cifras de abortos clandestinos para luego utilizarlos en sus causas, señaló que la tasa de embarazo entre dos adultos fértiles que mantienen una relación sexual consentida ascendía al 3% y que en el caso de una violación sexual existían factores que reducían este porcentaje[23]. En coincidencia con lo anterior, de acuerdo a estudios citados por John Willke, contrariamente a lo que se cree, los embarazos a causa de una violación son escasos, probablemente 1 de cada 1000[24]. A similar resultado llegó Brian Clowes en una investigación hecha para Human Life International luego de combinar los resultados de diversos estudios[25], concluyéndose que aproximadamente 1 de cada 1238 violaciones culmina en un embarazo, esto es cerca al 0.08%.

¿Lo ven? No dudo en que es posible abundar en más fuentes que reiteren porcentajes análogos a los mencionados previamente, pero por ahora basta con los presentados para sustentar en base a estudios que es posible afirmar que la tasa de embarazos producidos por una violación sexual es muy reducida. ¿Dónde están las fuentes que permiten sustentar las declaraciones dadas por los médicos citados líneas arriba? Sería necesario que nos permitan acceder a ellas en orden a sostener un serio debate sobre la materia. Por lo pronto, queridas feministas de género y ONG pro aborto, dejen de inflar cifras. Dejen de utilizar el drama de las mujeres violadas para ganar simpatías en sus agendas proaborto. Dejen de buscar desesperadamente cualquier ocasión para demoler a sus adversarios y desdibujar el verdadero debate. Las mujeres que han sufrido una violación no necesitan de un aborto como solución a su sufrimiento. Llevar un aborto a cabo las re-victimizaría al hacerlas partícipes de la propia muerte de sus hijos, quienes ninguna culpa tienen del contexto en el que fueron concebidos. Necesitamos acompañarlas y ayudarlas, tanto a ellas como a sus hijos. En buena hora que ya tenemos un proyecto de ley en marcha (PL 4445/2014[26]) y que considera a estos dos seres humanos. Ojalá pronto lo veamos aprobado y se archive de una buena vez el proyecto de ley que despenaliza el aborto por violación.






[2] Quien quiera adentrar en el asunto de las causas, podría tener una primera aproximación aquí: http://www.slideshare.net/SofiaLuque/embarazo-por-violacin
[3] Léase un extracto de la entrevista concedida en el programa “Al estilo de Juliana”: http://www.rpp.com.pe/2015-06-11-eguren-si-alguna-mujer-se-sintio-ofendida-por-mis-palabras-pido-disculpas-noticia_806527.html
[5] Véase por ejemplo: http://utero.pe/2015/06/12/la-realidad-de-las-violaciones-en-el-peru-cifras-y-estudios-que-desmienten-a-jose-carlos-eguren/ (Aunque se va por las ramas, solo es útil su punto número 2, pues otros autores buscan demostrar algo que nadie ha negado); https://redaccion.lamula.pe/2015/06/12/eguren-sabe-pero-no-reconoce-el-34-de-las-victimas-de-violacion-quedan-embarazadas/albertoniquen/ (Lo incorrecto es que no cita fuentes directas, sino solo las declaraciones de la activista feminista de DEMUS, Julia Valencia, vocera también de la campaña DÉJALA DECIDIR y por tanto con interés en la materia. Claro está que ello no desmerece la prueba presentada, de acuerdo a ella, obtenidas del Registro Único de Violencia, las cuales arrojarían que un 34% de mujeres violadas queda embarazada. Ahora bien, su declaración hace una afirmación general;  sin embargo, yo no me refiero al porcentaje de embarazos luego del total de las violaciones –que cuando es intrafamiliar, es usualmente reiterada-, sino al porcentaje luego de una violación callejera, es decir, esa que no es frecuente entre el victimario y la víctima).
[16] Véanse las conclusiones del estudio de Holmes (Department of Obstetrics and Gynecology, Medical University of South Carolina, Charleston 29425-2233, USA.) del año 1996: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8765248
[17] Véanse las conclusiones del estudio de Stewart (UCSF Center for Reproductive Health Research & Policy, University of California, San Francisco, California 94118, USA.) del año 2000: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11064225?dopt=Abstract
[20] Véase un resumen de los aportes del libro en: http://www.provida.es/valencia/enciclopedia/4.htm
[22] Távara pertenece a PROMSEX (http://www.promsex.org/nuestro-equipo/item/982-luis-tavara/982-luis-tavara.html), ¡oh coincidencia PROMSEX promueve intensamente el proyecto de ley que despenaliza el aborto por violación! Sobre Celis: http://semanaeconomica.com/article/economia/134247-aborto-terapeutico-por-que-el-ministerio-de-salud-no-aprueba-su-protocolo/ Pacheco, junto con Celis y Távara firmaron hace poco un pronunciamiento en favor del llamado aborto terapéutico: ftp://ftp2.minsa.gob.pe/comunicados/Logros%20MINSA%202011%20-%202014/Comunicado_190714.pdf
[23] Garton, Jean Staker (1979). Who broke the baby? Minneapolis, MN: Editorial Bethany House, pág. 76. Puede adquirirse una versión más reciente del libro aquí: http://www.abebooks.com/book-search/author/jean-staker-garton/
[24] Willke, John (1988). Abortion: Questions and answers. Hayes Pub Co; Rev edition (March 1988). Pp. 146-150. En: Alcorn, Randy (2000). Pro life answers to pro choice arguments (Expanded&Updated). Section 31.a “Pregnancy due to rape is extremely rare, and with proper treatment can be prevented.
[25] Registrar General’s “Statistical Review of England and Wales for 1969”. London, 1971, H.M.S.O. Citado en R. Gardner, Abortion, the Personal Dilemma, Eerdmans, 1972, página 169. 80 embarazos de 54.000 violaciones. Estudio citado en Jack y Bárbara Willke. Handbook on Abortion. Hayes Publishing Company, 1979, página 40. 22 embarazos de 86.000 violaciones. "lllinois State Medical Society Symposium on Medical Implications of the Current Abortion Law in Illinois". lllinois Medical Journal, Mayo 1967, pp. 677 a 680. Cero embarazos en 14.400 violaciones. C.R. Hayman, W.E Stewart, ER. Lewis, y M. Rant. "Rape in the District of Columbia", American Journal of Obstetrics and Gynecology, 1972; 113:91-97. 21 embarazos de 914 violaciones. R. Evereu y G. Jimerson. "The Rape Victim: A Review of 1 17 Consecutive Cases", Obstetrics and Gynecology, 1977; 50:88-90. Cero embarazos en 117 violaciones. H. Fujita y W. Wagner. "Referendum20 -- Abortion Reform in Washington State. En J. Osofsky y D. Osofsky. The Abortion Experience: Psychological and Medical lmpacts. Harper & Row, 1973. Tres embarazos en 524 violaciones.
[26] Puedes ver el citado proyecto de ley aquí: http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/Contdoc03_2011.nsf/0/481ce0d0c8288e5c05257e30006ce161/$FILE/PL0444520150423.PDF



lunes, 8 de junio de 2015

- Contribución: La ex PUCP: un ejemplo de cómo ser plural cuando se quiere y como se quiere -

[Nota: la Agrupación Universitaria Riva - Agüero ha recibido esta contribución de un miembro de la comunidad universitaria que prefiere reservar sus datos personales. Hemos considerado que dado lo vivido hace unas semanas en el campus universitario con la concreción de la III Semana Feminista, es pertinente compartirlo en nuestras redes.]




Es de público conocimiento que hace unas semanas la administración de la ex PUCP que, actualmente se encuentra bajo el rectorado de Marcial Rubio –sí, el mismo que dirige la permanente rebelión de la universidad contra la Santa Sede-, decidió denegar el permiso para que la banda de rock metal Cavalera Conspiracy realice un concierto en el Centro de Convenciones Claro de Plaza San Miguel, siendo que –de acuerdo a la empresa organizadora del show, Art Seven- se encontraba el 100% pagado para la realización[1]. La noticia no tendría mayor repercusión si no fuese por dos motivos: 1) que este hecho haya sido borrado o ignorado por ciertos columnistas y medios de prensa cercanos a dicha institución, y 2) la razón que aduce, particularmente, esta universidad.

Con relación a lo primero, cualquiera con un sentido promedio de conocimiento de aquellas noticias que generan escándalo en los medios o redes sociales, sabría que esta debió ser una de ellas. El caso es típico : una banda de rock se queda sin lugar para su concierto a menos de un mes porque los administradores consideran que el “metal” no es digno de su local y porque la imagen que transmiten no coincide con aquella que la universidad, la emblemática PUCP, quiere proyectar. Pero no sucedió mucho. La pregunta es ¿por qué?, sobre todo si la noticia fue cubierta por los principales medios del país, entre ellos, el Comercio[2], RPP[3], Perú 21[4], Diario Correo[5] y hasta por un bloguero del portal La Mula[6].

Quizás faltaron los típicos agitadores que generan este clima de escándalo. Me pregunto ¿y dónde están los periodistas amigos de la PUCP como Rosa María Palacios, Patricia del Río, Juan Carlos Tafur o Augusto Álvarez Rodrich (hay más aliados, pero por ahora lo dejamos allí)? ¿Dónde están los activistas al interior de la universidad que siempre organizan marchas por la pluralidad, la diversidad y la apertura? ¿Dónde están los medios de comunicación que hacen de escuderos de la universidad como el diario La República, Diario 16 o el paladín Útero de Marita? No se oye, silencio total.

Pensemos juntos: si la universidad hubiese querido denegar el permiso para la realización de la III Semana Feminista[7] (no el buen feminismo, sino ese perteneciente a la ideología de género) o la Semana de la Homosexualidad que también se organiza en este centro, ¿a alguien le cabe duda que todos estos señores se estarían rasgando las vestiduras llamando a marchas, protestas o plantones? ¿No sería común durante estos días leer en estos periódicos o en los artículos de estos personajes términos como “oscurantismo”, “discriminación”, “represión”, “inquisición”, “intolerancia”, “adoctrinamiento”, “fanatismo”, “conservadurismo” y todos esos términos que tienen bajo la manga para descalificar sin más a sus adversarios?

De parte de Álvarez Rodrich y Tafur no me sorprende, pues desde que estalló el conflicto con la Santa Sede siempre fueron escuderos de la universidad. De Rosa María Palacios y Patricia Del Río, tampoco (más ahora que hacen programas de video para la universidad). De Marco Sifuentes y su página el Útero de Marita, menos, ya que fue parte del equipo de comunicaciones que asesoraba al rectorado durante la época en que más insultos y descalificaciones se lanzaron contra la Iglesia. Podría mencionar a más caudillos, pero por ahora basta.

Lo realmente curioso es Diario 16. Busquen en su página web y no encontrarán nada. Peor aún, el diario La República, que inicialmente hizo una publicación al respecto pero luego procedió a borrarla. Queda clarísimo que más que amigos, están al servicio de los intereses del actual rectorado –vaya “periodismo”–; sin embargo, no lo hicieron tan bien que digamos. Compruébenlo ustedes mismos: entren a su página web y escriban en el buscador “Cavalera Conspiracy La República”. En la lista de noticias encontradas, verán que la primera es del 16 de mayo y señala que el concierto de este grupo fue prohibido. Si le dan clic verán que sale “Pagina no encontrada. Error 404”. No se preocupen en borrar bien el rastro señores de La República. Ya tenemos un pantallazo de la vergüenza que genera que borren sus propios contenidos al ver que no favorecen a sus aliados.

Respecto a lo segundo, debo confesar que me quedé estupefacto cuando leí que la universidad cancelaba el permiso aduciendo que “no está en línea con la imagen que quiere proyectar”. Lo creería si estuviésemos frente a una universidad con identidad clara y que, por tanto, deja de lado manifestaciones que contrastan con aquel modelo que propone, pero proviniendo de la PUCP no solo me da risa por la patética razón plantada –cuando antes le han dicho a la Iglesia que ellos son muy plurales, abiertos a la diferencia y a la libre participación de todos–, sino también por el doble discurso que manejan al antojo sus autoridades: le quitan el permiso a un grupo de rock metal (no nos interesa ingresar ahora a calificar si fue correcta o no la medida), pero no dicen nada y hasta prestan sus instalaciones[8] para la realización de la III Semana Feminista, evento que a primera vista detesta la visión de la antropología, la maternidad y la sexualidad que tiene la Iglesia, y que es aprovechada por sus activistas no solo para atacarla y burlarse, sino también para enseñar en contra de ella (menciono a la Iglesia, pues esta universidad es supuestamente católica –al menos, eso afirman sus autoridades-, aunque todos ya sabemos que no lo es en la práctica y mucho menos ahora que le prohibieron utilizar los rótulos de “pontificia” y “católica”).

Claro, debido a la indignación de muchas personas, los organizadores del evento realizaron una nueva publicación en la que excluyen su “Museo de juguetes sexuales” y ponen solo “Mesas de exposición”,  y otra más en la que cambian el nombre del taller “Lo que tu mamá no te enseñó de tu conchita” a “Taller de educación sexual”[9]. Pero sabemos que se trata solo de un maquillaje, pues los contenidos seguirán intactos, y las autoridades de la universidad lo saben y no les parece mal (qué les va a parecer mal, si hasta tienen un posgrado en ideología de género, centro de pensamiento en el que se alimentan estos activistas feministas), ya que lo permiten y hasta prestan sus aulas. Quienes alguna vez han gestionado el uso de aulas para un evento o el reparto de volantes saben que para todo se pide permiso; es más, la mayoría de veces se tiene que llenar un formulario y detallar el propósito de la solicitud. En conclusión, la universidad apoya institucionalmente la realización de este evento.

Curioso, pues mientras al grupo de rock le dice NO porque no va en línea con la imagen que quiere proyectar, a la III Semana Feminista le dice SÍ, porque sí va en línea con la imagen que desean proyectar. En fin, coincido al igual que un reciente articulista[10], que el retiro de los títulos de “Pontificia” y “Católica” fue un llamado a la coherencia con su identidad, llamado que no solo rechazan, sino al que tienen la desfachatez de responder diciendo que son una “universidad católica”.




[1] Véase la publicación de fecha 15 de mayo del presente año en el fan page “Cavalera Conspiracy EN LIMA”: https://www.facebook.com/CAVALERAENLIMA/photos/a.1585291895085204.1073741831.1573600492921011/1586620881618972/?type=1&theater (consultado el 20 de mayo de 2015 a las 15:30 hrs)
[7] Véase: https://www.facebook.com/events/839045072849882/permalink/839046856183037/ (consultado el 20 de mayo de 2015 a las 16:08 hrs)
[8] Véase el programa de dicha III Semana Feminista:

LUNES 12-2pm, Salón: Z405, Feminazis cortapenes? ¿Así son las feministas? 
LUNES 6-8pm, Salón: L412, ¿Todos los hombres quieren ser RAMBO? Identidades masculinas.

MARTES 12-2pm, Salón: Z304, Resistiendo desde nuestro territorio. 
MARTES 6-8pm, MATERNIDAD EN LA PUCP ¿MITO O REALIDAD?

MIERCOLES 12-2pm, Salón: Z407, Taller: “Descubriendo mi cuerpo en mi masculinidad”
MIERCOLES 6-8pm, Lugar: Pastos central, MICRO-FONO ABIERTO

JUEVES CULTURAL 12-3pm
Lugar: Pastos frutas
-Presentación agrupación de HIP HOP
-Museo de juguetes sexuales
-Exposición de fotos
-Batucada

JUEVES 6-8pm, Lugar: E209, Taller: “Lo que tu mamá no te enseño de tu conchita”

VIERNES 12-2pm, Lugar: Sala de conferencia de LETRAS, Los Derechos laborales también discriminan
VIERNES 6-8pm, Salón: Z411, Taller: Entre placeres y orgasmos
[10] Véase: http://lucidez.pe/noticias/la-semana-feminista-en-la-pucp/ (consultado el 20 de mayo de 2015 a las 17:36 hrs)