martes, 25 de noviembre de 2014

LA INCOHERENCIA DE LA EXPUCP



Del 18 al 27 de noviembre se viene desarrollando en nuestro claustro universitario el evento "La PUCP actúa contra la violencia”, organizado por la Dirección Académica de Responsabilidad Social (DARS) con la colaboración de la Maestría en Estudios de Género, la Facultad de Estudios Generales Letras, entre otros.

Al respecto, como miembros activos de la comunidad universitaria expresamos lo siguiente:

1. El jueves 20 de noviembre se llevó a cabo la conferencia "Estado de Violencia: Diagnóstico de la situación de personas LGTBIQ en Lima", a cargo del colectivo “No tengo miedo”, promotor público del proyecto de ley que busca establecer la Unión Civil entre personas del mismo sexo.

2. Asimismo, el viernes 21 de noviembre se desarrolló el taller “Déjala Decidir”, a cargo de la organización feminista Flora Tristán y Semana Feminista PUCP. El taller consistía, según sus organizadores, en "un espacio de reflexión sobre la salud sexual y la salud reproductiva". No obstante, es públicamente conocido que tales organizaciones apoyan y celebran la aprobación del mal llamado Protocolo de Aborto Terapéutico, además de que la presente iniciativa promueve la despenalización del aborto por violación como parte de un sostenido esfuerzo para lograr el establecimiento del aborto como “derecho”.

3. El uso de frases como "Mi realización no está en matrimonio e hijos" para promocionar el evento colisiona con la visión humana propuesta en una Universidad que dice tener y mantener una fuerte identidad “Pontificia” y “Católica”, por lo que creemos que las unidades académicas comprometidas en la actividad deben aclarar los apoyos que han brindado a estos eventos.

4. ¿Dónde está la “Responsabilidad Social” en eventos que promueven afectaciones y limitaciones al derecho a vivir, así como la desnaturalización de la familia como instituto natural anterior al Estado?

5. Las universidades católicas son centros de estudios y análisis de la sociedad a la luz del humanismo cristiano. Es lamentable que en nuestra comunidad universitaria no solo se deje de lado la visión cristiana en estos asuntos, sino que ni siquiera se plantee un debate en torno a los mismos, pues solo toma partido por la posición favorable al aborto y a la agenda LGTBIQ, posiciones contrarias a su misión como entidad educativa católica.

En conclusión, lamentamos que desde la universidad se permitan y apoyen actividades que no aboguen por la vida de los niños por nacer y promocionen la agenda LGTBIQ. En ese sentido, exhortamos a los diversos miembros de nuestra comunidad universitaria a estar alertas y activos en exigir verdaderos espacios de discusión plurales y democráticos.

Pando, 25 de noviembre de 2014.