martes, 29 de enero de 2013

¿Quiénes son los cristianos?





"Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres. 

Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho. 

Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida.Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo.Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida.Los.judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad. 



Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres. 

El alma ama al cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción celestial.



El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar."  

De la Carta a Diogneto (Cap. 5-6; Funk 1, 317-321)  


lunes, 14 de enero de 2013

Sobre la no renovación de los mandatos canónicos para la enseñanza de Teología






Ante la información incompleta y/o distorsionada  que se está difundiendo en algunos medios y redes sociales sobre el retiro del mandato canónico para la enseñanza de Teología en la Ex Pontificia Universidad Católica del Perú, queremos despejar las dudas o temores de quienes estén buscando honestamente conocer el trasfondo del asunto:



1.    El actual Estatuto de la universidad reconoce que una de las atribuciones del Gran Canciller es “velar para que la Universidad cumpla con sus fines institucionales ejerciendo las funciones que las normas de la Iglesia Católica prescriben en lo referente a la enseñanza de la Teología, a las cuestiones de fe y al cuidado pastoral dentro de la Universidad” [literal b) del artículo 6].

2.    En concordancia con lo anterior, todo profesor del Departamento de Teología, para poder ejercer la docencia de este curso,  debe tener un mandato canónico vigente otorgado por el Arzobispo de Lima[1].  

3.    El Gran Canciller decidió, mediante una carta enviada el viernes 21 de diciembre, NO RENOVAR el mandato canónico a los profesores del Departamento de Teología, señalando además que los sacerdotes no debían ocupar otros cargos al interior de la universidad (sean administrativos, de asesoría o de dictado de otros cursos)2.

4.    La  razón  se basa en lo incoherente que resulta que sacerdotes católicos enseñen Teología en una universidad cuyas autoridades no desean ser “Pontificia” ni “Católica”, y cuya situación es de enfrentamiento con la Santa Sede. No se trata, pues, de una prohibición a los sacerdotes para dictar cursos o una anulación del mandato canónico, sino de una NO RENOVACIÓN de las licencias canónicas docentes.

5.    Por último, la decisión de  suprimir los cursos de Teología en los ciclos 2013-0 y 2013-I fue tomada por el Rectorado. En un momento posterior, de variarse la situación actual que motiva la no renovación de mandatos canónicos, los mismos u otros sacerdotes podrían recibir la autorización para el dictado de cursos de Teología.



Lima, 14 de enero de 2013


[1] En su momento, el anterior Arzobispo  de Lima, el Cardenal Vargas Alzamora señaló en su carta del 17 de octubre de 1997 a la Asamblea Universitaria que “es imprescindible que los profesores de Teología de la Universidad tengan en todo momento mandato canónico vigente para tal enseñanza”.
2 El 95% de las licencias datan del anterior Cardenal Vargas Alzamora, las cuales se encontraban a la fecha vencidas.