domingo, 6 de mayo de 2018

¿Por qué ser Pro Vida? A propósito del caso de Alfie Evans y la Marcha Por La Vida 2018


Esta Marcha Por La Vida 2018, en nuestro país, ha sido inolvidable. Solo en Lima, fuimos 800 000 mil personas demostrando a las autoridades peruanas y a todo el mundo que el Perú es un país provida. Familias enteras, niños, jóvenes, mujeres embarazadas, personas discapacitadas. Todos hemos marchado para demandar, de manera pacífica, que la dignidad de la persona sea respetada desde el momento de su concepción hasta su muerte natural. 


Dentro de la celebración, ha sido significativo el momento de silencio por todos los niños abortados y por el pequeño niño Alfie Evans que, a fines del mes pasado, falleció. Alfie murió tras habérsele quitado el soporte vital por una decisión unilateral de los médicos que lo atendían. Esta decisión fue respaldada por el Poder Judicial de Gran Bretaña. El Estado hizo caso omiso al  pedido de los padres de llevar al niño a Italia para que se le diera los cuidados paliativos hasta el fin de su vida o se buscara un tratamiento alternativo.

Miles de personas, alrededor del mundo, estuvieron pendientes del caso. Incluso, países como Italia y Polonia, así como el Estado Vaticano se solidarizaron con el pequeño y sus padres. Es que, el caso del pequeño Alfie Evans ha representado un hito en la lucha pro vida mundial, pues ha demostrado de manera patente aquello en lo que deviene una sociedad donde no se respeta la vida en todas sus etapas. Una sociedad así, es una en la que no todos los seres humanos son considerados persona y, por lo tanto, no son dignas de cuidado y amor. En una sociedad así, el Estado es el que decide cuándo comienza la vida y cuándo ésta debe terminar. Ahí, no siempre se tomará la mejor decisión, buscando el interés supremo del niño. No se buscará una cura para una enfermedad o el brindar el mejor cuidado hasta los últimos días, sino que se buscará “una solución” menos costosa, que denote menos esfuerzo cambiando el fin supremo de la sociedad que es la persona, por el fin supremo que sería el Estado. Esta decisión puede esconderse bajo la forma de argumentos sentimentales sobre lo que se considera una “muerte digna”.

A Alfie, se le quitó la respiración artificial y, aún así, respiró por varios días. Luego, se le quitó la comida y el agua. Resistió un par de días y, finalmente, falleció. Si esta muerte, según el Estado Británico, es considerada “digna” para un niño, ¿qué considerará una vida digna para una persona?

Es que, a un Estado al que se le ha dado carta libre para decidir quién es digno de vivir, no le importa la persona. El Estado es incapaz de amar a los niños como los propios padres y, por eso, existirá el riesgo de que se tome decisiones de acuerdo a la arbitrariedad de una autoridad o de unos médicos. Esto, de acuerdo a la ideología del momento, a consideraciones puramente utilitaristas, al sentimentalismo, a la opinión mayoritaria de la gente, a la opinión de la élite política o económica, entre otros peligros. Un Estado así ya no está para servir a las personas, familias y comunidades; sino, que, al contrario, las personas se vuelven objetos a los que el Estado puede descartar.

Y, ese es el asunto medular de la lucha provida. Cuando uno defiende la vida, lo que está en el fondo de la lucha no es un tema simplemente de “libertad”, “elección” o de un “dejar hacer a las personas lo que quieran”; sino que, estamos ante una manera de medir a quién o qué consideramos persona humana, a quién consideramos uno igual que nosotros. 

El Estado debe estar al servicio de la persona, no al revés; y, lo que nos asegura esto, es el respeto irrestricto de la dignidad de la persona desde su concepción hasta su muerte natural. No necesitamos un Estado que decida quién es una persona, sino un Estado que se preocupe por las personas y procure el bien de todas, sin excluir por etapas de desarrollo.

Somos Provida; porque, no queremos un Perú en el que la dignidad de las personas valga poco; porque, creemos que todos los peruanos merecemos algo mejor que el descarte; porque, las mujeres embarazadas merecen algo mejor que el aborto; porque, los niños merecen un futuro; porque, los enfermos y ancianos son tan importantes como cualquier otro ciudadano y el Estado debería estar atento a todas sus necesidades. No queremos ser colonizados por ideologías que lo único que hacen es reducir a la persona humana a una lógica utilitaria. 

Somos Provida, porque celebramos la vida y queremos exigir que la dignidad de la persona sea respetada en todo momento. 

martes, 27 de marzo de 2018

"LOS JÓVENES DEBEMOS DESCUBRIR NUESTRA MISIÓN": ENTREVISTA A CLAUDIA CAYETANO

Felicitamos a nuestra asociada Claudia Cayetano por su cumpleaños. Para conocer un poco más de ella y de la Agrupación le hicimos una entrevista donde nos anima a descubrir nuestra misión y ejecutarla con valentía. Compartimos con ustedes el texto completo. 


- ¿Por qué dirías que eres católica y cómo haces para cimentar más tu fe?
Soy católica porque creo firmemente en Jesús y amo a mi Iglesia Católica. Busco guardar fidelidad al Magisterio de la Iglesia y sus enseñanzas. Para cimentar mi fe, participo en un grupo de perseverancia católica. Contar con personas que comparten la fe ayuda mucho para continuar en este camino. Ser católica es lo mejor que me ha pasado en la vida y lo que realmente me hace feliz. 

- En un ambiente secularizado, ¿qué es lo que un católico debe hacer para mantener y fortificar su fe? 
Para fortalecer la fe es necesario recurrir a los sacramentos de la Confesión y Comunión, así como recibir guiamiento espiritual por parte de un sacerdote u otra persona consagrada. Todos tenemos dudas o inquietudes, por lo que es bueno recurrir a alguien de fe sólida para que nos oriente. No tengamos miedo de conocer la verdad.

- Fuiste Presidenta de AURA durante tus años de estudiante, ¿qué lección te ha dejado? 
Me dejó la importante lección de permanecer firme ante las situaciones difíciles. AURA nació en un contexto complicado para la Iglesia Católica, una etapa de confrontación y ataques. Como católicos, no resultaba coherente observar el escenario desde una posición ajena, sino que tocaba involucrarnos. Esa es la segunda lección que aprendí: la coherencia de aquel que se llama católico y debe actuar como tal.

- ¿Cómo haces para llevar tu fe en Dios a los demás?
Para llevar mi fe a los demás, debo procurar tener una vida coherente, actuando de acuerdo a la manera en que pienso. Esto ha de buscarse en todos los ámbitos: familiar, profesional, laboral y amical. Cada persona es un universo nuevo, por lo que es importante saber que cada uno de ellos tiene un momento específico en el que se encontrará con Dios. Mientras tanto, corresponde que el amor tome cada vez más presencia en nuestros actos.

- A partir de tu experiencia en AURA, ¿qué le dirías a los jóvenes para que no se desanimen al emprender un proyecto católico o cuando no ven posible el realizarlo?

Les diría dos cosas: la primera, que confíen en la providencia de Dios; y la segunda, que se esfuercen al máximo para poder llevar a cabo cualquier proyecto católico, sea de formación académica, servicio a los más necesitados, escuelas de enseñanza de la fe, entre otros. Si bien requiere de empeño y sacrifico, realmente valdrá la pena, pues colaborar con los planes de Dios es motivo suficiente para continuar con nuestros objetivos. Jesús confía una misión a cada uno de nosotros. Como jóvenes, nos toca descubrirla y utilizar nuestras energías para hacer el bien en nuestra sociedad.

miércoles, 14 de marzo de 2018

"NO TENGAN MIEDO DE BUSCAR LA VERDAD": ENTREVISTA A NUESTRO ASOCIADO ÓSCAR URDÁNIGA



En el día de su cumpleaños, hicimos una entrevista a nuestro asociado Óscar Urdániga, ingeniero de telecomunicaciones de la PUCP por vocación. Nos cuenta un poco sobre la Agrupación y su camino de fe. A continuación, el texto de la entrevista.

- ¿Desde hace cuánto estás en la Agrupación y qué es lo que más ha aportado a tu vida?
En la Agrupación ya tengo más de tres años. Definitivamente, ha sido todo un reto para mí. A través de la agrupación he podido aprender más sobre mi fe católica de la mano de sus miembros, quienes demuestran interés y coraje por defender su fe. Esto me motiva mucho y me hace pensar en lo importante que es compartir esta experiencia y profundizar en estos temas.
- Has sido alumno universitario de la PUCP y asociado de AURA al mismo tiempo. ¿Es posible ser católico y universitario a la vez?
Por supuesto que sí. No es fácil, pero sí se puede. Hay muchos que hemos estado y otros que están en la lucha de dar a conocer que uno es católico a través de su forma de vida que es, sin duda, muy distinta a lo que actualmente se ve en la sociedad juvenil. 
- ¿Por qué dirías que eres católico y cómo haces para cimentar tu fe?
Yo soy católico y estoy muy feliz de que así sea, gracias a mi familia que me inculcó la fe desde temprana edad. Siempre será fundamental la vivencia frecuente de los Sacramentos (Eucaristía y Confesión), así como la oración y compartir tu fe con otras personas. 
- ¿Qué recomendarías a un joven universitario católico para que mantenga una coherencia entre fe y razón?
A todos los jóvenes les diría que no tengan miedo de buscar la verdad, pero sí que es una búsqueda para valientes, porque muchas veces implica darnos cuenta de que estábamos equivocados. Asimismo, requiere de esfuerzo y sincera intención. No hay que quedarnos solo con lo que nos dicen los profesores sino que hay que investigar y leer. Así nos daremos cuenta de que la fe y nuestra razón se complementan frente a la realidad.